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Es una mentira o noticia fabulosa, cuyo origen es pura invención.
Los pastores tienen fama de mentirosos, tal vez solo superada por la de los pescadores, como nos demuestra el origen de esta palabra, que en la obra de Juan Manuel, El conde Lucanor (1335), aparecía como pastraña, con el significado de 'noticia fabulosa':
Por esto diçe la pastraña vieja ardida non ha mala palabra
sinon es a mal tenjda veras que bien es dicha
si bien fuese entendida entiende bien my dicho.
Dos siglos más tarde, el dramaturgo extremeño Bartolomé de Torres Naharro la utilizó por primera vez bajo la forma actual en su Propaladia. Según Corominas, la pérdida de la letra "s" habría sido causada por influencia del vocablo patarata 'cosa ridícula o despreciable'.

Pastraña se había originado a partir del latín pastoranea, que significaba 'fábula propia de pastores'  y tenía un sinónimo usado en el siglo XIII, pastrija, que se perdió en el tiempo, pero que aparece en los poemas de mester de clerecía de Gonzalo de Berceo, dados a conocer entre 1230 y 1250. Pastrija se derivaba del latín pastorilia, que, como pastoranea, significaba 'historia de pastores'.


Finladia ha decidido sustituir la caligrafía por la mecanografía. Los alumnos de este país nórdico sustituirán el papel y lápiz de toda la vida por un teclado, una medida que ha sido acogida con agrado.
El cambio se producirá a partir de 2016. Susanna Huhta, vicepresidenta de la Asociación de Profesores del Idioma Nativo de Finlandia, quiso aclarar que, a cambio, se potenciarán las manualidades y el dibujo porque ayudan al desarrollo cognitivo de los pequeños.
Finlandia da así un paso más en el debate sobre la efectividad de introducir en el área dispositivos portátiles y tablets.

La vanguardia.
Abc.es
 


   
Decía Herman Hesse que el que sabe amar es feliz. Y, sin duda, también lo es aquél a quien han amado. "Se nota perfectamente cuando un niño es feliz", asegura la psicóloga Silvia Álava que acaba de presentar Queremos hijos felices (J de J Editores y Actitud de Comunicación), un manual sobre "lo que nunca nos enseñaron" de la crianza de un niño desde que nace hasta que cumple los 6 años. ¿Por qué hasta esa edad? Como dijo en la presentación la conocida psicóloga María Jesús Álava Reyes (a la sazón, su tía), "a los 6 años ya está desarrollado el 80% de lo que va a ser un niño intelectualmente, es una etapa crucial e insustituible". "Y sirve", como aseguró la autora a Yo Dona, "para establecer las bases de los aprendizajes en donde se va a anclar el desarrollo futuro".
Para Álava, el problema actual no es otro que la falta de tiempo: "Ahora los padres cuentan con muchos manuales, están y se han preparado mucho profesionalmente, pero no tienen tiempo y esto hace que se olvide un poco el sentido común que es lo que se necesita, básicamente, para educar a un niño". Así que "lo que nunca nos han enseñado" sobre los niños no son más que pautas de sentido común. Álava da algunas:
elmundo.es


El escritor y académico español Javier Marías propuso recientemente, en una nota publicada en El País, que, ante la grave crisis económica que está sufriendo España, la Real Academia Española cobre una tasa a los usuarios de su página web. El laureado autor madrileño afirmó que están amenazados los empleos de 78 funcionarios que hacen las tareas y advirtió que la propia academia puede convertirse en algo "meramente simbólico y vegetativo". Otras de las propuestas que circulan en la casa madrileña es la introducción de anuncios en su página web a fin de rentabilizar los 50 millones de visitas que recibe mensualmente, aliviando así la asfixia financiera que amenaza a la Academia.
He aquí el artículo publicado en El País. (Pincha aquí).


Listado de verbos regulares e irregulares.


JOSÉ MARÍA PÉREZ OROZCO, nació en Montellano (Sevilla) el 12 de abril de 1945. Licenciado en Lengua Moderna, se dedicó por más de treinta años a la docencia en distintos pueblos como Catedrático de Bachiller de Lengua y Literatura. Apegado a sus raíces y a las de su tierra tuvo siempre cadencia al estudio y análisis de las costumbres, labores, modos y voces de su entorno.
 
Dentro de su  trayectoria dedicada al mundo de la cultura popular y flamenca destacó su labor como director en la IV Bienal de Flamenco de Sevilla y sus constantes trabajos para televisión. Tales fueron la serie Caminos flamencos (para TVE) o El arriate y Las Andalucías (para Canal Sur). Algunos de sus libros más destacados son La poesía flamenca, Lírica en andaluz, Coplas de clase o Joyero de coplas flamencas.
 
 


elmundo.es

«La mejor red social para que un profesor se relacione con sus alumnos menores de edad es el aula virtual del propio colegio». Así de tajante se muestra el experto en protección de datos de la Universitat de València y doctor en Derecho, Ricard Martínez. Dicho con otras palabras, la amistad entre profesores y estudiantes en el entorno del social media no está exenta de riesgos.
La irrupción de las tecnologías en el aula ha ido acompañada del auge de las redes sociales, también entre los menores: Facebook, Twitter, YouTube... Hasta el punto de que no son pocos los colegios que han entendido que todas ellas pueden funcionar como herramientas educativas que animen a la participación de los alumnos en trabajos escolares.
Ahora bien, ¿debe un docente hacer follow a un alumno que previamente le ha seguido en Twitter? ¿Tiene sentido mantener contacto a través de Facebook? ¿Qué pasa con las fotos que pueda ver un profesor de su alumno en bañador, por ejemplo?
Martínez deja claro de entrada que, «en términos de privacidad, un profesor trata datos de un estudiante, y esto sólo se puede hacer para la finalidad para la que se recogieron dichos datos», esto es, la educativa. Hablamos de datos privados de un menor, algo a tener en cuenta cuando se insta a un alumno a darse de alta en una red social para realizar una actividad escolar. Aun así, la Agencia Española de Protección de Datos evitó sancionar a un instituto de Valencia que no dio una alternativa a Youtube a sus estudiantes para entregar a la profesora de inglés un vídeo escolar.


R.: No siempre pueden usarse indistintamente. Con el sentido de 'capacidad de distinguir entre el bien y el mal', solo se usa conciencia, en cambio, con el significado de 'percepción o conocimiento' se pueden usar ambas, aunque se prefiere la forma simple: conciencia.


Desde hace 2.000 años, cuando Julio César creó el calendario que llamamos juliano, un año de cada cuatro es bisiesto, es decir febrero tiene 29 días en lugar de 28. Este día adicional se hizo necesario porque la duración del año astronómico -es decir una vuelta completa de la tierra en su órbita- no es de 365 días exactos como el año calendario, sino de 365 días, 5 horas y 56 minutos.

Pero ¿por qué bisiesto?

En los tiempos de Julio César, el primer día de cada mes se llamaba calendas, el séptimo eran las nonas y el décimoquinto día eran los idus. En lugar de decir 28 de febrero, los romanos decían primum dies ante calendas martias (primer día antes de las calendas de marzo). El 27 de febrero era el secundum dies ante calendas martias (segundo día antes de las calendas de marzo), el 26 de febrero, tercer día y así sucesivamente.

Para introducir su novedad, el año bisiesto, Julio César intercaló un día entre el sexto y el quinto día antes de las calendas, o sea entre los días que hoy son el 23 y el 24 de febrero. Este día adicional fue llamado bis sextus dies ante calendas martias, o sea, "segundo día sexto antes de las calendas de marzo" y el año que contenía ese día se llamó por eso bissextus.

A pesar de este ajuste, el calendario juliano todavía no era lo suficientemente preciso y en 1582 sufrió algunas modificaciones, impuestas por el papa Gregorio X, mediante la bula Inter gravíssimas, por la que se creó el calendario gregoriano, que rige aún hoy y, según el cual, los años de final de siglo, como 1700, 1800 o 1900 no son bisiestos, excepto cuando el número del siglo es divisible por cuatro, como ocurrió en 1200, 1600 y 2000.
 
Ricardo Soca.


Se trata de un error muy frecuente dado entre los hispanohablantes. Los dos primeros son adverbios y proceden del latín "inclusus", pero actualmente no significan lo mismo. "Incluso" significa "con inclusión, inclusivamente", o bien "hasta, aun":
  • Incluso los hombres participaron.
  • Le gustan los animales e incluso las plantas.

"Inclusive" es un adverbio con un significado claro y único: "incluyendo el último objeto nombrado".
Es muy común el uso de "inclusive" pospuesto a la palabra "ambos":
  • Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive.
  • Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive.

Ojo, es incorrecta la expresión “ambos inclusives”.  “Inclusive” es un adverbio (no un adjetivo) y, por tanto, invariable.

Inclusive” e “incluso” no pueden usarse indistintamente siempre, pero en algunos casos sí, como es el caso del valor de adición enfática:
  • Todos quieren que siga, incluso/inclusive su mujer.
  • En otros tiempos, el coeficiente social de cada hombre era cosa inequívoca que adquiría, inclusive, plástica evidencia en el uniforme adscrito a cada clase y oficio.
  • Fue inflexible inclusive con el ministro británico.

 “Incluido” es el participio del verbo incluir y significa “algo que está contenido dentro de otra cosa”.


 


La palabra latina minutus se formó a partir del verbo minuere disminuir y significaba 'pequeño, menudo' y también 'disminuido' (v. minuto). En francés este vocablo fue adoptado con el mismo sentido que en español, pero en cierto momento apareció una nueva acepción que, inicialmente, denotó 'detallado' y más adelante, 'lista, relación'.

buena-cocina-dibujos-para-colorear-png.jpg (370×450)De esta acepción francesa surgió más tarde la expresión menu de repas, que significa 'lista de comidas', reducida por último a su forma actual menu, que al llegar al español tuvo apenas que añadir una tilde.

Menú se usó en español desde fines del siglo XIX, como en este texto del escritor Fernando Trigo, fechado en 1890: 
Unos, alrededor nuestro, con el hambre sana de a bordo, se reservan para cualquier título del francés rimbombante del menú y encuéntranse sorprendidos con sesos fritos... Otros, presumiendo de avisados, llenan de una vez con el tinto macón la batería de copas.
 En el diccionario de Zerollo (1895), menú fue incluido como 'palabra francesa equivalente a la castellana minuta, lista de manjares', pero la Academia solo la registró en su Diccionario de 1927. 






La mezcla informal y espontánea de los dos idiomas ibéricos es comúnmente usado en el sur de Brasil, que tiene fuertes lazos con sus vecinos Argentina y Uruguay. Con miles de hinchas de nueve países hispanohablantes en el Mundial de Brasil, cuya lengua es el portugués, el idioma híbrido conocido como portuñol ha sido la ayuda perfecta para el entendimiento entre los visitantes y los locales.




 

La historia y la geografía españolas han dado a nuestro idioma una vastísima cantidad de expresiones, refranillos y frases hechas que han ido enriqueciendo la lengua de Cervantes y Quevedo, de Góngora y Garcilaso, de Berceo y Pérez- Reverte. Entre las ciudades que han aportado expresiones famosas y empleadas por casi todos los hablantes de España, está Granada.
La ciudad andaluza junto con toda su provincia, ricas la una y la otra en todo tipo de manifestaciones culturales y en historia, no podían no dar también al idioma una parte de su genio. Estas son algunas de las expresiones que Granada nos ha dado.

Ser más feo que Picio
Esta expresión se ha convertido en la verbalización estándar de la fealdad suprema y, para desgracia de muchos, no pasa de moda pese a que los siglos sí pasen por ella. Aunque este personaje quedó como muestra de fealdad, al menos su historia tuvo un final aceptablemente feliz.
Francisco Picio era un pobre zapatero de la localidad granadina de Alhendín que fue llevado ante los tribunales de Granada por razones no del todo claras – recuérdese que la ciudad ha estado muy ligada a la justicia ya desde tiempos de los Reyes Católicos–. El zapatero fue hallado culpable y condenado a muerte, y para tal trance estuvo el pobre hombre preparándose.
Dicen que cuando estaba en la capilla rezando antes de ir al cadalso, recibió la noticia de su indulto. Fue tal el impacto, que perdió el cabello, las cejas, y demás vello facial; así como los dientes; y unos tumores desfiguraron su rostro, quedando para siempre como el arquetipo de fealdad pero vivo para contarlo.



  En la Atenas del período preclásico, los principales magistrados eran los arcontes: el arconte rey; el polemarco, jefe del ejército, y el arconte epónimo, jefe de gobierno y magistrado principal. Este último daba su nombre al año en que desempeñaba su gestión. En la actualidad, epónimo se aplica al 'nombre de una persona o de un lugar que designa un pueblo, una época, una enfermedad, una unidad'. Así, el nombre de Napoleón designa la era napoleónica, y el apellido del médico británico James Parkinson es epónimo de la enfermedad de Parkinson, como el del ingeniero escocés James Watt lo es del vatio o watt. 

Epónimo proviene del griego eponymos 'el que da su nombre a algo', formado por epi- 'sobre' y onymos 'nombre'. 


Muchas han sido las meteduras de pata ortográficas vistas en cualquier orden de la vida pero la que se vio ayer en Rincón de la Victoria (Málaga) sobrepasa ciertos límites. El Ayuntamiento de esta localidad malagueña, para conmemorar el Día del Medio Ambiente, desplegó una pancarta en pleno paseo marítimo que rezaba lo siguiente: "AYUNTAMIENTO RINCÓN DE LA VICTORIA. ÁREA DE MEDIO AMBIENTE Y PLALLAS". El titular de la concejalía responsable de tal campaña, como no podía ser de otra manera, culpó a la imprenta del error tipográfico.

Noticia en la prensa malagueña.

La Opinión de Málaga: "Aquí no hay plalla"
SUR: Las "plallas" de Rincón se hacen famosas
Elplural.com: "Conozca las `plallas`de Rincón de la Victoria".




La cuestión es que no es el único error que podemos encontrar en la vía pública tras los que se esconden ayuntamientos y empresas afines. Muestra de ello véanse las siguientes fotografías. La primera se encuentra en el parque de Cristina (Sevilla). Se trata de un mojón a ras de suelo que nos sitúa en el paseo de un reconocido poeta sevillano, LUÍS CERNUDA. Hasta la fecha, el nombre "Luis" es diptongo-monosílabo, por lo que no se debe acudir a la tilde.


La segunda muestra hace referencia a la campaña de recogida de aceites que el Ayuntamiento de Sevilla, a través del servicio de limpieza municipal (Lipasam), llevó a cabo para concienciar a la ciudadanía sobre el reciclaje de aceites domésticos. Lo que sucede en esta ocasión es que la imprenta vuelve a hacer de las suyas colocando una tilde en DIRÉCTAMENTE. Se ve que se ha entendido el adverbio como esdrújula sin tener en cuenta que la regla indica que: "Estas palabras conservan la tilde, si la había, del adjetivo del que derivan: fácilmente (de fácil), rápidamente (de rápido); pero cordialmente (de cordial), bruscamente (de brusco)".

Fotografía
A pesar de todo ello, es necesario reflexionar sobre la dificultad que entraña el castellano. Nadie debe caer en la autosuficiencia de saberse sin faltas de ortografía, o cuando menos, dudas que hayan hecho tambalear la regla de la "b" o la "v", por poner un ejemplo. Por lo tanto, lo grave no está en tener dudas, ni muchísimo menos en cometerlas, sino en la falta de celo en la revisión de un texto que va a ser difundido ante los ojos de miles de ciudadanos, en la falta de profesionalidad escalonada desde el edil que encarga la campaña hasta el operario responsable de difundirla. Son muchos los ojos que "supervisan" un trabajo que posteriormente llega a la calle impunemente. 
"¿En qué manos nos encontramos?" No lo sé, pero ya nos podemos ir haciendo una idea.


  El periodismo en particular y los medios de comunicación en general tienen una gran culpa en ello, como grandes difusores de la lengua que son. A muchas personas sorprenderán algunos de los verbos que presentamos a continuación, puesto que su uso es habitual en televisión o en los periódicos pero, al menos hasta que la Real Academia de la Lengua y otras organizaciones como la Fundeu (Fundación del español urgente) tomen cartas en el asunto, quizá deberíamos revisar el uso que hacemos de ellos.
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¿Por qué la RAE acepta aberraciones como almóndiga y asín y, sin embargo, destierra negrísimo para defender nigérrimo? Esta es una de las cuestiones que se plantea la periodista María Irazusta en el libro Las 101 cagadas del español (Espasa). A lo largo de sus páginas, la madrileña repasa, a menudo con humor, asuntos de este tipo, pero sobre todo incide en los errores que conforman nuestros bestiario de desafueros lingüísticos. Le pedimos que seleccione para ICON las meteduras de pata más frecuentes en castellano. Tomen nota.